La desgracia de ser hijos de españa por Carolina Coronado
Buscador de poesias: LA DESGRACIA DE SER HIJOS DE ESPAÑACarolina Coronado02/10/2008 Esta serenidad de la campiña, la virginal vegetación del suelo que a nuestros ojos representa niña la vieja tierra; el canto, el manso vuelo del bando de aves que hacia aquí se apiña: la vaca dando leche al tierno hijuelo en medio el monte solo y sosegado ¿habéis en este mayo contemplado?
Y de ese monte en la tranquila falda, sentado sobre el tronco de la encina, admirando el azul, la rica gualda del cielo, el orden con que el sol camina: de aquella sociedad que a nuestra espalda dejamos tan ruin y tan mezquina, ¿no os parece el recuerdo en este instante más cruel, más agudo, más punzante?
El filósofo, amigos, nos engaña cuando nos da del campo la armonía, la paz y sencillez de la cabaña, del bosque la risueña lozanía para alegrarnos; ¡ay! no los de España que comemos el pan de cada día más amargo que hiel; dulzura hallamos en las campiñas ya: ¡tarde acordamos!
Si fuera antes de ver caliente y tinta la requemada sangre del soldado correr a nuestros pies... la suave cinta del gracioso arroyuelo plateado que entre las flores de variado pinta, juego bullendo en el lujoso prado, nos pareciera alegre como un día a los hijos de Arcadia parecía.
Pero se avienen mal desdichas graves con la benigna paz de los oteros, con los trinos gozosos de las aves y el humilde balar de los corderos: cuanto son estas horas más suaves, más duros son nuestros pesares fieros, dándonos por contraste aquí en la tierra la ajena paz con nuestra propia guerra.
Porque en el campo ya plantas extrañas, desde que allá a jardín nos trasplantamos, para insectos, reptiles y alimañas el campestre placer abandonamos; las inseguras débiles arañas andan mejor que por la selva andamos, y es más rica y feliz la baja hormiga que logra un agujero y una espiga.
¡Cuánta envidia nos dan! ¡Cómo hace alarde hasta el negro moscón que rasga el viento de aquella libertad, que esta cobarde generación no logra! ¡Qué sediento nos queda el corazón cuando en la tarde después de contemplar el movimiento de esa naturaleza satisfecha, su parte de placer de menos echa!
Parece que los vivos colorines que a los nidos retornan gorjeando, de nuestras artes, ciencias y festines, cuando al pasar nos ven, se van mofando; ¿no sentís en el rostro los carmines del rubor asomar, tristes pensando que con tanto saber el hombre sabe pues no se hace feliz menos que el ave?
¿Qué hemos de hacer sino sentir tristeza hasta en medio del mundo campesino que nos brinda tan sólo su belleza para agravar aún más nuestro destino? En vano el monte muestra su grandeza y sus alas desplega el blanco espino; murmura el río, las alondras cantan y los cielos y tierra se abrillantan.
Nosotros no venimos al riachuelo para admirar su pez ni ver su espuma, ni divertimos espantando el vuelo del pajarillo de graciosa pluma; poco sabe de penas ¡vive el cielo! quien tal de nuestro espíritu presuma, y vano corazón tendrá el menguado que tan contento viva y descuidado.
No; no venimos a esparcir al viento el ánima doliente en nuestros días; no venimos en busca de contento ni tampoco a dejar melancolías: venimos, pues no entienden nuestro acento las duras rocas, las encinas frías, venimos a esconder en la montaña la desgracia de ser hijos de España.
Escribe tu comentario sobre esta poesía. Rellena todos los datos de manera correcta. Es OBLIGATORIO el respeto a los diferentes autores y sus obras. Poesías u Obras QVK- Soluciones a un país de corrupción por Sandoya Castro, William John
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología (continuación) por Cancela, Marcial
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capítulo 3 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- Capitulo 2 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capitulo 1 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- El árbol de mi vida por Sandoya Castro, William John
- Sueños por Da Silva, Amauri
- Tesoro por Da Silva, Amauri
- Poesia de amor: Mariela y Marubeny por Sandoya Castro, William John
- El ser valiente por Sandoya Castro, William John
- El poeta, la inspiración y Dios. por Sandoya Castro, William John
- El hombre cubierto de oro por Cancela, Marcial
- La búsqueda por Cancela, Marcial
- El valor del valor (esto fue lo que pasó) por Cancela, Marcial
- Tono (acróstico) por Cancela, Marcial
- El amor por Cancela, Marcial
- La barca por Cancela, Marcial
- Traigo sonrisas por Sandoya Castro, William John
- SE TU MISMO por Vargas, Juan
- Madre por Vargas, Juan
- Me enamoré por Sandoya Castro, William John
- Simplemente gracias por Sandoya Castro, William John
- HERMANOS por Vargas, Juan
- Felicidad por Vargas, Juan
- No todos somos iguales por Vargas, Juan
- Carta a mi madre por Sandoya Castro, William John
- ¿Qué me hablas? por Da Silva, Amauri
- Carta a mi reina por Sandoya Castro, William John
- Dulce, dulce por Da Silva, Amauri
- ¿Me quiere o no me quiere? por Da Silva, Amauri
- Libre por Da Silva, Amauri
- Carta a mi padre por Sandoya Castro, William John
- Yo soy feliz por Sandoya Castro, William John
- Te quiero dar las gracias por Sandoya Castro, William John
- Tu sonrisa por Sandoya Castro, William John
- La sirena y el pirata por Sandoya Castro, William John
- Nuestra estrella por Sandoya Castro, William John
- Dos seres que caminan juntos por Sandoya Castro, William John
- Oración a nuestro amor por Sandoya Castro, William John
- Mi felicidad es la tuya por Sandoya Castro, William John
- Existe un gran espiritu que solo permite llevar la carga que puedes levantar por Sandoya Castro, William John
- Si algo muere, nace una nueva semilla. por Sandoya Castro, William John
- No te busco, nos encontraremos. por Sandoya Castro, William John
- Soñar y luchar para alcanzarlo. por Sandoya Castro, William John
- Soledad, Fuerza, Valentia y YO por Sandoya Castro, William John
- Soy un caminante por Sandoya Castro, William John
- Opinión sobre Rafael Correa (Presidente de Ecuador) por Sandoya Castro, William John
- Sobre la independencia y el Ché Guevara por Sandoya Castro, William John
- Espero y empezé por Sandoya Castro, William John
Nuevas poesías- Soluciones a un país de corrupción por Sandoya Castro, William John
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología (continuación) por Cancela, Marcial
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capítulo 3 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- Capitulo 2 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capitulo 1 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- El árbol de mi vida por Sandoya Castro, William John
- Sueños por Da Silva, Amauri
- Tesoro por Da Silva, Amauri
- Poesia de amor: Mariela y Marubeny por Sandoya Castro, William John
- El ser valiente por Sandoya Castro, William John
- El poeta, la inspiración y Dios. por Sandoya Castro, William John
- ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA por Mohedas Ramos, Wenceslao
- "HOMO HOMINI LUPUS" (1) por Mohedas Ramos, Wenceslao
- A la madre de unos emigrantes por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Don adán en su edén por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Autodefensa del libro por Mohedas Ramos, Wenceslao
- No me voy por las ramas (poética) por Mohedas Ramos, Wenceslao
- A un emigrante en paro por Mohedas Ramos, Wenceslao
- El poeta por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Leer más poesías...
Nuevos poetas- Mohedas Ramos, Wenceslao
- Cancela, Marcial
- Shakespeare, William
- Arquijo, Juan de
- Álvarez de Cienfuegos, Nicasio
- Alfonso X , el Sabio
- Alcázar, Baltasar del
- Asturias, Miguel Ángel
- Andreu, Blanca
- Altolaguirre, Manuel
- Aleixandre, Vicente
- Alberti, Rafael
- Acuña , Manuel
- Velarde, Ramón López
- Lima, José Lezama
- León, Rafael de
- Lugones, Leopoldo
- Liscano, Juan
- Leonardo de Argensola, Lupercio
- León , Fray Luis de
Contenido total de poesías y poetas
Existen: 2584 poesías.
Existen: 64 poesías de QVK
Existen: 231 poetas
|