A napoleón por Carolina Coronado
Buscador de poesias: A NAPOLEÓNCarolina Coronado02/10/2008 «No es ira, no es amor, no es del poeta inspiración febril, es más ardiente la llama que discurre por mi frente, y el alma absorbe, el corazón me inquieta.
»Yo amo la tempestad, amo el estruendo; cuando el vértigo insano me arrebata, sueño que en nube de luciente plata voy por el mundo un huracán siguiendo.
»El rayo en torno de mi frente gira, el aquilón bajo mis plantas brama, y lucho y venzo, y mi furor se inflama, y ansiosa el alma a otra victoria aspira.
»Yo quiero alzado al fin sobre los hombres, avasallar los pueblos y los reyes; romper sus cetros; derrocar sus leyes, hollar sus triunfos y borrar sus nombres.
»Ancha cadena que circunde el polo yo quiero eslabonar con mis guerreros; y bajo el pabellón de sus aceros la gran nave en la mar llevar yo solo.
»Y ¡oh! si pudiera hurtar al firmamento sus brillantes magníficas estrellas, ¡también imperios levantara en ellas para ensanchar allí mi pensamiento!»
¡Francia, levanta! sal del caos profundo en que yace tu pueblo sepultado, que en brazo poderoso tremolado va tu estandarte a conquistar el mundo.
¿Quién distinguir entre la inmensa grey podrá al caudillo de tamaña empresa? ¿Qué señal en el rostro lleva impresa el que del solio arrojará a tu rey?
Ese mancebo que los brazos grave cruza sobre su seno, y la mirada como águila en el sol, ardiente, osada, clava en la multitud... ése lo sabe.
¡Oh! ¡cuál contra el mancebo se irritara si su mirar la turba comprendiera!... ¡Si su ambición oculta sorprendiera de ese rubio garzón, cuál se burlara!
Joven es el león; mas ya en la tierra no hay fuerza que a igualar su fuerza alcance, y ¡ay de la Europa, o Francia! cuando lance ese joven león grito de guerra.
Verás como esa voz de los franceses de pecho en pecho noble se difunde; como chispa de fuego prende y cunde de caña en caña por las secas mieses.
Verás, tras el magnífico estandarte donde el águila altiva se reposa, como tu juventud marcha orgullosa la libertad, la gloria a conquistarte.
¡Verás!... mas antes que el caudillo sea héroe conquistador de las naciones, deja que a Egipto lleve sus legiones y del grande Ramsé la tumba vea.
«Éstas de reyes son y emperadores las moradas magníficas que habitan, éste es el rico manto en que dormitan de tierras y de mares los señores...
»Éste es el cetro que en sus regias manos fue látigo cruel o adorno inútil: no es que un brillo me seduzca fútil si hoy os le arranco ¡nobles soberanos!
»No es que me ciega joya tan lucida, ¡es que me irrita que los pueblos lloren, es que me irrita que temblando adoren los pueblos esa joya envilecida!...
»Y esta corona... ¿sola una diadema? ¿cien batallas por una solamente? ¿Será una sola incienso suficiente para este fuego que mis sienes quema?
»Reyes, emperadores, ¡guerra! ¡guerra! yo haré que en una sola se refundan las coronas que, inútiles, circundan tantas míseras frentes en la tierra!»
¡Huid del monte aquel resplandeciente que de Austerlitz se eleva en las llanuras... Huye, Alejandro, antes que en sus alturas volcán oculto brote de repente
¡Ay! que ya va tu juventud ardiente a estrellarse en las águilas seguras... Las nubes su vapor todo han juntado, y el suelo va a quedar todo anegado.
Pero en sangre, Señor, en sangre pura, porque el rey de las águilas osadas donde terrible asienta sus pisadas de cadáveres cubre la llanura;
cual los ojos de fiera en noche oscura relucen entre el humo sus espadas, y a bandadas los cuervos por el viento síguenle en torno con feroz contento.
Caen, como en horrible terremoto, las torres desplomadas, sus legiones, sobre los extranjeros campeones que osan poner a sus victorias coto;
bajo los pies de sus caballos roto yace el blasón de dos fuertes naciones, y dos imperios juntos retroceden y dos monarcas el laurel le ceden.
¡Oh! tú que alzado al fin sobre los hombres, lograste avasallar pueblos y reyes, romper sus cetros, derrocar sus leyes, hollar sus triunfos y borrar sus nombres.
¡Napoleón! tú que abarcando el polo con tu cadena inmensa de guerreros, bajo del pabellón de sus aceros la gran nave en la mar llevabas solo.
¡Ay! ¿cómo a la merced del Océano dejas bogar tu nave huyendo de ella? ¿Has ido a conquistar alguna estrella para alzar otro imperio soberano?
Badajoz, 1845
Escribe tu comentario sobre esta poesía. Rellena todos los datos de manera correcta. Es OBLIGATORIO el respeto a los diferentes autores y sus obras. Poesías u Obras QVK- Soluciones a un país de corrupción por Sandoya Castro, William John
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología (continuación) por Cancela, Marcial
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capítulo 3 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- Capitulo 2 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capitulo 1 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- El árbol de mi vida por Sandoya Castro, William John
- Sueños por Da Silva, Amauri
- Tesoro por Da Silva, Amauri
- Poesia de amor: Mariela y Marubeny por Sandoya Castro, William John
- El ser valiente por Sandoya Castro, William John
- El poeta, la inspiración y Dios. por Sandoya Castro, William John
- El hombre cubierto de oro por Cancela, Marcial
- La búsqueda por Cancela, Marcial
- El valor del valor (esto fue lo que pasó) por Cancela, Marcial
- Tono (acróstico) por Cancela, Marcial
- El amor por Cancela, Marcial
- La barca por Cancela, Marcial
- Traigo sonrisas por Sandoya Castro, William John
- SE TU MISMO por Vargas, Juan
- Madre por Vargas, Juan
- Me enamoré por Sandoya Castro, William John
- Simplemente gracias por Sandoya Castro, William John
- HERMANOS por Vargas, Juan
- Felicidad por Vargas, Juan
- No todos somos iguales por Vargas, Juan
- Carta a mi madre por Sandoya Castro, William John
- ¿Qué me hablas? por Da Silva, Amauri
- Carta a mi reina por Sandoya Castro, William John
- Dulce, dulce por Da Silva, Amauri
- ¿Me quiere o no me quiere? por Da Silva, Amauri
- Libre por Da Silva, Amauri
- Carta a mi padre por Sandoya Castro, William John
- Yo soy feliz por Sandoya Castro, William John
- Te quiero dar las gracias por Sandoya Castro, William John
- Tu sonrisa por Sandoya Castro, William John
- La sirena y el pirata por Sandoya Castro, William John
- Nuestra estrella por Sandoya Castro, William John
- Dos seres que caminan juntos por Sandoya Castro, William John
- Oración a nuestro amor por Sandoya Castro, William John
- Mi felicidad es la tuya por Sandoya Castro, William John
- Existe un gran espiritu que solo permite llevar la carga que puedes levantar por Sandoya Castro, William John
- Si algo muere, nace una nueva semilla. por Sandoya Castro, William John
- No te busco, nos encontraremos. por Sandoya Castro, William John
- Soñar y luchar para alcanzarlo. por Sandoya Castro, William John
- Soledad, Fuerza, Valentia y YO por Sandoya Castro, William John
- Soy un caminante por Sandoya Castro, William John
- Opinión sobre Rafael Correa (Presidente de Ecuador) por Sandoya Castro, William John
- Sobre la independencia y el Ché Guevara por Sandoya Castro, William John
- Espero y empezé por Sandoya Castro, William John
Nuevas poesías- Soluciones a un país de corrupción por Sandoya Castro, William John
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología (continuación) por Cancela, Marcial
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capítulo 3 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- Capitulo 2 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capitulo 1 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- El árbol de mi vida por Sandoya Castro, William John
- Sueños por Da Silva, Amauri
- Tesoro por Da Silva, Amauri
- Poesia de amor: Mariela y Marubeny por Sandoya Castro, William John
- El ser valiente por Sandoya Castro, William John
- El poeta, la inspiración y Dios. por Sandoya Castro, William John
- ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA por Mohedas Ramos, Wenceslao
- "HOMO HOMINI LUPUS" (1) por Mohedas Ramos, Wenceslao
- A la madre de unos emigrantes por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Don adán en su edén por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Autodefensa del libro por Mohedas Ramos, Wenceslao
- No me voy por las ramas (poética) por Mohedas Ramos, Wenceslao
- A un emigrante en paro por Mohedas Ramos, Wenceslao
- El poeta por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Leer más poesías...
Nuevos poetas- Mohedas Ramos, Wenceslao
- Cancela, Marcial
- Shakespeare, William
- Arquijo, Juan de
- Álvarez de Cienfuegos, Nicasio
- Alfonso X , el Sabio
- Alcázar, Baltasar del
- Asturias, Miguel Ángel
- Andreu, Blanca
- Altolaguirre, Manuel
- Aleixandre, Vicente
- Alberti, Rafael
- Acuña , Manuel
- Velarde, Ramón López
- Lima, José Lezama
- León, Rafael de
- Lugones, Leopoldo
- Liscano, Juan
- Leonardo de Argensola, Lupercio
- León , Fray Luis de
Contenido total de poesías y poetas
Existen: 2584 poesías.
Existen: 64 poesías de QVK
Existen: 231 poetas
|