A herminia por Carolina Coronado
Buscador de poesias: A HERMINIACarolina Coronado02/10/2008 ¿No ves qué tierra, qué cielo, uno azul, otra florida? ¿No ves qué estrellas, mi vida, no ves qué luna, qué sol? ¿No ves qué hermoso es el suelo donde Dios te ha confinado? Es fecundo, es dilatado, es soberbio, es.... ¡español!
Yo no vi de ese paisaje sino el rincón por su extremo; mas no hay duda que es supremo cual su tinta su pincel; pues, el lugar más salvaje de nuestra bella comarca forma, en los valles que abarca, a España rico dosel.
Por cada grano de tierra brota en ella una semilla; no hay extranjera avecilla que no nos la venga a hurtar: los pueblos nos mueven guerra por sólo pisar a España, cual transeúnte cabaña lamiendo el suelo al pasar.
Cuando sacuda tu mente de la infancia los ensueños, estos campos tan risueños y riquísimos al ver; ¿por qué dirás esa gente, que ha marchado a mi venida, pasó la preciosa vida en quejas de padecer?
¿Por qué las tiernas mujeres, que a mi llegar se alejaron, tantas lágrimas lloraron vertidas del corazón? Si tiene el mundo placeres y la vida tal encanto, ¿por qué se ha dolido tanto la muerta generación?
Prende fuego en la montaña y devasta la pradera; mas oye a la primavera, la yerba vegeta más: así en la guerra de España que estos seres encendimos de cenizas os servimos a los que venís detrás.
¿Sabes tú para que puedas alcanzar luz en tus días qué de noches tan sombrías estamos pasando aquí? ¡Tú que en el valle te quedas cuando nosotras nos vamos no sabes cómo le hallamos al venir antes de ti!
De laureles, de riqueza de altos honores cargados, son, Herminia, desgraciados los hombres de nuestra edad; de brillantes, de belleza y de amores circundadas mujeres muy desdichadas son las de esta sociedad.
Pero tú que has retardado más que aquellos tu venida, vas a encontrar en la vida más placer, menos dolor; pues que de España han cruzado tantos otros el camino, que sufre ya el peregrino sus asperezas mejor.
Ya nuestro campo no vemos salpicado y reteñido con la sangre que ha vertido la guerrera juventud; y ya tranquilos podemos elevar nuestras canciones, sin que vengan los cañones a atronar nuestro laúd.
Ni ya rechazan del coro a las cantoras mujeres; pues al fin que somos seres de la especie racional, en este siglo sonoro los españoles declaran... ¡Qué indulgencia!... y nos preparan... ¡Qué dicha!... lauro inmortal.
Pero es tarde, Herminia mía, tarde ya para esta gente, que ha pasado tristemente lo mejor de su vivir; esa naciente alegría que en nuestro pueblo resuena no basta a calmar la pena que venimos de sufrir.
De las pasadas tormentas naves nosotras heridas, vamos a quedar sumidas presto en el revuelto mar; pero tú, que apenas cuentas, Herminia, trescientos soles, a los puertos españoles logras a tiempo arribar.
¡Quiera Dios que la bonanza con que empieza tu fortuna como te mima en la cuna te mime en la juventud! Cada niña una esperanza de placer es para el mundo: ¡quiera Dios que tú fecundo manantial seas de virtud!
Que los dulcísimos nombres que te da el materno anhelo de serafín y de cielo vayan de tu vida en pos. Que embelesados los hombres al exclamar —«¡qué hermosura!» añadan siempre:—«¡y qué pura! ¡Bendígate, Herminia, Dios!»
Badajoz, 1845
Escribe tu comentario sobre esta poesía. Rellena todos los datos de manera correcta. Es OBLIGATORIO el respeto a los diferentes autores y sus obras. Poesías u Obras QVK- Soluciones a un país de corrupción por Sandoya Castro, William John
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología (continuación) por Cancela, Marcial
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capítulo 3 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- Capitulo 2 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capitulo 1 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- El árbol de mi vida por Sandoya Castro, William John
- Sueños por Da Silva, Amauri
- Tesoro por Da Silva, Amauri
- Poesia de amor: Mariela y Marubeny por Sandoya Castro, William John
- El ser valiente por Sandoya Castro, William John
- El poeta, la inspiración y Dios. por Sandoya Castro, William John
- El hombre cubierto de oro por Cancela, Marcial
- La búsqueda por Cancela, Marcial
- El valor del valor (esto fue lo que pasó) por Cancela, Marcial
- Tono (acróstico) por Cancela, Marcial
- El amor por Cancela, Marcial
- La barca por Cancela, Marcial
- Traigo sonrisas por Sandoya Castro, William John
- SE TU MISMO por Vargas, Juan
- Madre por Vargas, Juan
- Me enamoré por Sandoya Castro, William John
- Simplemente gracias por Sandoya Castro, William John
- HERMANOS por Vargas, Juan
- Felicidad por Vargas, Juan
- No todos somos iguales por Vargas, Juan
- Carta a mi madre por Sandoya Castro, William John
- ¿Qué me hablas? por Da Silva, Amauri
- Carta a mi reina por Sandoya Castro, William John
- Dulce, dulce por Da Silva, Amauri
- ¿Me quiere o no me quiere? por Da Silva, Amauri
- Libre por Da Silva, Amauri
- Carta a mi padre por Sandoya Castro, William John
- Yo soy feliz por Sandoya Castro, William John
- Te quiero dar las gracias por Sandoya Castro, William John
- Tu sonrisa por Sandoya Castro, William John
- La sirena y el pirata por Sandoya Castro, William John
- Nuestra estrella por Sandoya Castro, William John
- Dos seres que caminan juntos por Sandoya Castro, William John
- Oración a nuestro amor por Sandoya Castro, William John
- Mi felicidad es la tuya por Sandoya Castro, William John
- Existe un gran espiritu que solo permite llevar la carga que puedes levantar por Sandoya Castro, William John
- Si algo muere, nace una nueva semilla. por Sandoya Castro, William John
- No te busco, nos encontraremos. por Sandoya Castro, William John
- Soñar y luchar para alcanzarlo. por Sandoya Castro, William John
- Soledad, Fuerza, Valentia y YO por Sandoya Castro, William John
- Soy un caminante por Sandoya Castro, William John
- Opinión sobre Rafael Correa (Presidente de Ecuador) por Sandoya Castro, William John
- Sobre la independencia y el Ché Guevara por Sandoya Castro, William John
- Espero y empezé por Sandoya Castro, William John
Nuevas poesías- Soluciones a un país de corrupción por Sandoya Castro, William John
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología (continuación) por Cancela, Marcial
- Capítulo 4 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capítulo 3 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- Capitulo 2 de Tragedia de Apología por Cancela, Marcial
- Capitulo 1 de Tragedia de Apología por Sandoya Castro, William John
- El árbol de mi vida por Sandoya Castro, William John
- Sueños por Da Silva, Amauri
- Tesoro por Da Silva, Amauri
- Poesia de amor: Mariela y Marubeny por Sandoya Castro, William John
- El ser valiente por Sandoya Castro, William John
- El poeta, la inspiración y Dios. por Sandoya Castro, William John
- ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA por Mohedas Ramos, Wenceslao
- "HOMO HOMINI LUPUS" (1) por Mohedas Ramos, Wenceslao
- A la madre de unos emigrantes por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Don adán en su edén por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Autodefensa del libro por Mohedas Ramos, Wenceslao
- No me voy por las ramas (poética) por Mohedas Ramos, Wenceslao
- A un emigrante en paro por Mohedas Ramos, Wenceslao
- El poeta por Mohedas Ramos, Wenceslao
- Leer más poesías...
Nuevos poetas- Mohedas Ramos, Wenceslao
- Cancela, Marcial
- Shakespeare, William
- Arquijo, Juan de
- Álvarez de Cienfuegos, Nicasio
- Alfonso X , el Sabio
- Alcázar, Baltasar del
- Asturias, Miguel Ángel
- Andreu, Blanca
- Altolaguirre, Manuel
- Aleixandre, Vicente
- Alberti, Rafael
- Acuña , Manuel
- Velarde, Ramón López
- Lima, José Lezama
- León, Rafael de
- Lugones, Leopoldo
- Liscano, Juan
- Leonardo de Argensola, Lupercio
- León , Fray Luis de
Contenido total de poesías y poetas
Existen: 2584 poesías.
Existen: 64 poesías de QVK
Existen: 231 poetas
|